Intervención del Letrado de Urbanismo en EUROPAN 18 - Santa Pola
Emilio M. Jordán, Letrado TAE de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Pola. Diplomado Técnico Urbanista. Arquitecto Superior - 13/02/2026
Marco jurídico y urbanístico del proyecto de regeneración del área Varadero-Cantera
La desaparición de la actividad en la Cantera y la finalización de las concesiones de los Astilleros han generado un vacío en el espacio urbano del Ensanche de Levante. Un área de 24 Ha (240.000 m²) en un punto estratégico de la ciudad.
El Ayuntamiento se planteó, a la altura del segundo año de la legislatura pasada, la necesidad de ordenar este espacio en beneficio del Común.
Considerando la base física es un espacio singular, complejo, variado, entre la sierra y el mar.
Es un espacio degradado por la acción del hombre, que clama por su regeneración, donde las cuestiones ambientales deben desempeñar un papel preponderante.
Es un espacio antropizado, insertado y mal integrado en la trama urbana. Dividido espacialmente por instalaciones, servicios y comunicaciones urbanas. Donde es insoslayable plantearse el problema del tráfico.
Es un espacio en el que confluyen las potestades de ordenación urbanística de la Administración municipal y de la Generalitat Valenciana. Y los intereses sectoriales cuya defensa viene encomendada a otros órganos administrativos: Minas, Costas, Montes,…
Pero no solo hay problemas. La desaparición de los usos industriales y extractivos presenta una oportunidad.
Y la pregunta es: ¿Qué hacer, asumiendo la imposibilidad de retornar punto por punto y cota por cota al estado "natural" previo a la acción del hombre?.
La cantera presenta unos taludes y desniveles tales que no permiten devolver la planeidad al suelo.
El espacio de ladera entre la sierra y el mar está ocupado por edificaciones, instalaciones y servicios urbanos.
Y en el frente marítimo encontramos un espacio degradado por la actividad de los astilleros. Incluso la Avda. Santiago Bernabéu (los más viejos del lugar lo hemos visto) se construyó sobre escombros (hoy diríamos sobre residuos inertes de la construcción).
Así pues, se trataría de regenerar, rehabilitar, reutilizar. Y estas 3 RRR deberían estar al servicio de la implementación de nuevos usos. ¿Qué usos habrían de ser estos?, y: ¿qué disposición formal deberían adoptar en el territorio?, eran -son- las preguntas que habría que responder.
Y EN ESTE PUNTO VOY A ABRIR UN PARÉNTESIS para anticipar una reflexión:
Desde nuestras primeras leyes del suelo allá por el año 56, seguramente por herencia de los CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna, 1928-1959, Carta de Atenas, 1942), rige un estándar de dotación de espacios libres (parque público) a razón de 5 m² por habitante. La población de derecho de Santa Pola (la censada según la última rectificación padronal) es de 39.709 habitantes al 1 de enero de 2025. Basta con multiplicar población por estándar (198.545 m²) para darse cuenta de la oportunidad extraordinaria que supone para nuestro pueblo contar con esa reserva:
- En una sola pieza.
- En una posición central, de privilegio en la ciudad.
- Con una variedad física, topográfica y ambiental envidiable.
- Con unas posibilidades de esparcimiento, culturales, educativas y lúdicas extraordinarias.
Pero estos usos (o cualesquiera otros más) y su disposición tridimensional, "en el espacio euclidiano", diríamos, exige un diseño, exige UN PROYECTO.
Y VUELVO A ABRIR AQUÍ UN PARÉNTESIS, para destacar dos aspectos o dos disciplinas proyectivas: 1º LA URBANÍSTICA, 2º EL PLANEAMIENTO.
La 1ª tiene que ver con el diseño urbano en sentido amplio. Necesitábamos, necesitamos un proyecto, con todo lo que ello significa en estos tiempos.
La 2ª tiene que ver con una norma, dicho también en términos amplios. Esto es: un conjunto de proposiciones prescriptivas a las que se llega tras un procedimiento en el que intervienen el Poder, esto es: la Administración, y los ciudadanos.
¿Qué PROYECTO? ¿Cómo llegamos al Proyecto?. Incluso: ¿cómo llegamos al "mejor proyecto del que somos capaces"?. El Ayuntamiento pensó que EUROPAN PODÍA SER LA MEJOR RESPUESTA A ESA PREGUNTA. A la vista de las propuestas que hoy exponemos creo que estábamos en lo cierto.
En cuanto a la segunda, es decir: la traducción del Proyecto en PLAN. Recuerdo: la anticipación de un estado futuro, proyectado, prospectado. Y también norma: un instrumento tuitivo y hasta coactivo, regulador de la conducta. Esta segunda pregunta, digo, la vamos a empezar a responder AHORA:
Los ganadores del concurso harán equipo con los técnicos municipales para elaborar y acompañar durante todo el trámite de planeamiento, hasta la vigencia y eficacia, un PLAN ESPECIAL que ordene el espacio VARADERO CANTERA, donde esperamos que se concilien y armonicen todos los intereses públicos urbanísticos y sectoriales que confluyen en el área, en un proyecto común compartido que nos guíe y nos obligue a todos.
Y acabo con un elemento clave que preside, penetra e impregna todas las fases de principio a fin: tanto la Urbanística como la de Planeamiento. Y ese elemento, que la ley también quiere omnipresente, es LA PARTICIPACIÓN.
Para suscitarla, animarla, demandarla de la Sociedad y de sus colectivos, de sus redes, estructuras y movimientos, hacemos esta exposición y estas mesas redondas: 3. Una institucional, otra de colectivos ciudadanos y otra profesional/ técnica, donde lanzamos LA PARTICIPACIÓN.
El resultado de estos procesos y esfuerzos quedará plasmado en un documento preliminar, de Avance de Planeamiento. Posteriormente seguirá la fase de elaboración del PLAN ESPECIAL. Esperamos, sinceramente, la participación de todos. Como he dicho al principio: sea ello en beneficio del Común. OMNIA IN BONUM.
Muchas gracias.




